Huraño. No consigo escapar de esta sensación.
Desagradable.
No puedo evitar juzgarla.
No quiero sentirla. Ni siquiera tenerla cerca.
No estoy cómodo con ella.
No me siento feliz sintiendo esta cosa.
Si por lo menos durante un momento...
Y me peleo con ella...
No la quiero en casa, al menos en esta casa que soy yo.
Quisiera arrancarla con furia.
Desesperado.
Llevo ya un buen rato... horas... ¿días quizás?
Estoy exhausto.
Me miro en un espejo y no me reconozco
¿Quién es ese extraño que me mira desde el azogue?
Tomo la extraña decisión de dejar de pelear.
De todas formas no puedo ganarme.
Me siento huraño.
Y es normal que me sienta así.
Me acepto huraño.
No me siento feliz.
Pero ahora estoy algo calmado.
Nada mal como primer paso.