viernes, 10 de julio de 2020

Mensajes de afuera

Y una vez más
me siento vacío,
confirmo que no tengo
ningún mensaje que dejar
Aunque no se si querría dejarlo,
de tenerlo.
Nada que decir.
No hay un allí
a donde ir
ni de donde volver.
Y si me apuras
tampoco hay un aquí
donde permanecer,
donde resguardarme
de las inclmencias
de la lluvia, de la tormenta
y de la gente.
Y el tiempo se detiene
y de puro iguales
ya no se
en qué lunes eterno vivo.
¿La vida, al final, era esto?
¿Gachas de avena?
¿Agua reposada fuera de la nevera para beber?
Incolora
inolora
¡insípida!
No hay nadie fuera.
¡nadie dentro!

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